lunes, 21 de abril de 2008

MANIFIESTO DE CIUDADANOS EN EL DÍA DE CASTILLA Y LEÓN

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (C’s) considera que la política debe regirse por los principios de racionalidad y sentido común y no por los sentimientos y las pasiones. Por este motivo, ejerciendo firme y respetuosamente el derecho a discrepar con el pensamiento casi unánime del resto de los partidos de Castilla y León, no participaremos en ningún tipo de acto político o iniciativa dedicados a exaltar sentimientos de pertenencia al margen del concepto de ciudadanía. Los derechos, los deberes y las libertades son de los ciudadanos, no de los territorios.
Consideramos lícito que se organicen actos festivos o culturales como puede ser el llamado “Día de Castilla y León” o “Fiesta de Villalar”, pero no podemos estar de acuerdo con la utilización de recursos públicos, necesarios para cubrir necesidades más básicas y que se emplean para promover dichas fiestas, impulsando un artificioso sentimiento “castellanoleonés” como elemento legitimador de reivindicaciones políticas o sociales. Máxime teniendo en cuenta que en el reciente estatuto de Castilla y León se recogen señas de identidad como el idioma leonés, al que asegura promover y regular. Estamos importando de las comunidades autónomas periféricas problemas lingüísticos que no había en nuestro entorno y, además, se les da legitimidad.

Este disparate, que nace de la misma idea reaccionaria de identidad colectiva en que se basan los nacionalismos ya existentes, es la contribución de sectores escasamente representativos al fomento de desigualdades entre los ciudadanos. Pero aquí, a diferencia de otros lugares, estamos generando ese sentimiento nacionalista cuando otros ya lo han reclamado, vamos a marchas forzadas siguiendo el rastro del federalismo autonómico que propugnan los nacionalistas excluyentes.

Este enfoque localista y tribal no sólo pervierte el debate político, sino que traspasa sus límites y contamina pilares básicos de nuestra sociedad como, por ejemplo, la educación. No es de recibo, y debemos decirlo en alto –no sólo en nuestras conversaciones privadas– que los niños de Castilla y León estudien durante años y años únicamente la geografía y la historia de esta comunidad autónoma, desconociendo cada vez más las del resto de España. De nuevo importamos vicios de otras comunidades autónomas en una especie de complejo de inferioridad.

C's defiende la educación pública como vía principal a través de la cual el individuo en sociedad se desarrolla y consigue superar el rígido encuadre que pretenden imponer algunos políticos en beneficio propio. Tan obvio es que existen peculiaridades en cada región, en cada persona, como que éstas sólo deben enriquecernos culturalmente a todos y no limitarnos ni segregarnos.

Frente a esta vuelta a la Edad Media, el futuro se encuentra en iniciativas como la alemana para que todos los escolares de Europa estudien una historia común. Probablemente este tipo de propuestas sean rechazadas por gran parte de nuestros políticos, pues una persona con mayor conocimiento es un ciudadano con mayor capacidad crítica y menos posibilidades de “pasar por el aro”.

La Comunidad Autónoma de Castilla y León se justifica si, y sólo si, es una división administrativa más útil para todos y cada uno de los ciudadanos que vivimos en ella, permitiéndonos un mejor ejercicio de nuestros derechos individuales y una mayor proyección a través de la interacción con el resto de España y de una creciente integración en Europa.

Ciudadanos propone el cierre del modelo de Estado, para evitar interpretaciones arcaicas que conducen a propuestas secesionistas como las que a día de hoy mantienen un pulso con el Gobierno Central, y por tanto, con el Estado español. Esas actitudes nos parecen erróneas tanto si se producen dentro de Castilla y León como fuera.

Desde C’s exigimos que no se gaste ni un solo euro del erario público en extender sentimientos regionalistas o localistas, que deben quedar circunscritos al ámbito de lo privado, a la vez que alzamos la voz en pro de un gasto público regido por principios de eficacia y servicio al bien común.

A las personas que quieran asistir a la fiesta de Villalar les deseamos que disfruten de una actividad de ocio colectiva que debería estar desprovista de manipulaciones políticas interesadas.

Pero recordamos a los partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones, que con frecuencia utilizan esta fiesta como altavoz de reivindicaciones y propaganda de sus actuaciones, que sus objetivos deben ser la promoción del bienestar y de las libertades de las personas, y que el origen de nuestros derechos no procede de la fuerza de un sentimiento de pertenencia a una entidad pseudo-histórica manipulada a lo largo de los siglos y en nuestros días, sino de los principios y valores que nuestra Constitución consagra. Gracias a ellos, todos somos ciudadanos.


Agrupación Local de Valladolid

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía

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